Aveces la vida se comporta como el viento,
desordena y arrastra.
Luego susurra,
pero no se le entiende.
A su paso todo peligra,
hasta aquello que tiene raices,
Los edificios por ejemplo,
O las costumbre cotidianas.
desordena y arrastra.
Luego susurra,
pero no se le entiende.
A su paso todo peligra,
hasta aquello que tiene raices,
Los edificios por ejemplo,
O las costumbre cotidianas.
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